Nos llaman locos por creer en cosas que no existen; fantasmas, cuentos de hadas, duendes... Pero ¿y sí en realidad todo eso existiese pero no somos capaz de verlo?
Puede que haya un mundo. Un mundo donde existan los personajes de esos cuentos que no contaban de pequeños. Un mundo donde las hadas nos ayuden a volar, o donde con un beso de amor verdadero despertemos de una maldición echada por una madrastra, o donde los animales puedan hablar, o donde las calabazas se conviertan en carruajes que llevan a una princesa hasta su príncipe.
¿Porqué no? Posiblemente todo eso existe pero, a causa del egoísmo, de la crueldad, del egocentrismo no seamos capaces de verlo, ni seamos capaces de creer de verdad en ello. Puede que un día, dejemos todo eso atrás, todo lo que nos hace estar ciegos y abramos los ojos. Puede que de esa forma descubramos "Nunca jamás" o visitemos el mundo de Oz. Puede que de esa forma, aquello que creíamos un coche sea una calabaza, o despertemos con un beso de amor. Puede que, si al crecer creyésemos en todas esas cosas, el mundo sería algo mejor.
¿Recuerdas cuando eras niño y creías en aquel otro llamado Peter Pan? ¿o cuando pensabas que los animales podían llegar a hablar? Era la mejor época de tu vida, porque pensabas que, gracias a la magia y a la fantasía serías capaz de todo.
Da igual los años que tengas o lo que vayas creciendo, permítete creer porque, posiblemente, creyendo todo sea menos complicado. Da igual que te llamen ingenuo, que te digan que eres un crío por pensar así. Tú eres el único que puede tener fe en ti mismo.
No permitas que todo lo malo que pase te nuble la vista. Abre los ojos y sigue creyendo en esa magia y en esa fantasía que creías antes.
Permítete soñar.
Este blog esta creado para escribir lo que pienso y siento. Espero que os guste.
miércoles, 25 de junio de 2014
domingo, 6 de abril de 2014
Esté donde esté.
Amanecía entre los nublados días madrileños. Yo pensaba
en ti como cada mañana. Afianzando mi rutina un día más. ¿Para qué? Sólo para hacer
más daño todavía. Ni siquiera pensé en escribirte, simplemente pensé en mí, en
mis ganas de escapar. Lo hice. Me fui y no pensé en nada más. Ahora pienso en
ti, en tu dolor y tus lágrimas.
Ya no siento nada. Sólo tristeza y sufrimiento. No puedo
volver porque tú ya no estarías, yo me fui para siempre, y tú lo sabías desde
el primer momento. ¿Cómo pudiste llegar a quererme?, ni siquiera me lo merecía.
Fui mezquina y necia. No me daba cuenta de nada.
Ahora veo aparecer los pequeños rayos de sol entre las
nubes y creo verte y sentirte, creo que oigo tu risa, tus palabras, tu dolor.
No puedo quedarme, tengo que volver a escapar, allí donde
tú no puedas encontrarme y torturarme más. Allí donde no amanece y no puedo
verte ni oírte más.
Me desgarras por dentro, como un cuchillo que no hace más
que cortar y cortar. Doliendo y escociendo. Como el alcohol cuando cae en las
heridas. Pero cuando el ron inunda mis venas todo desaparece y no queda más que
la felicidad de los recuerdos que pasamos juntos.
Te quise, y sé que te amaré siempre. Sin dejar de soñar y
doliendo. Pero me da igual, porque siempre serás lo mejor que conseguí en la
vida. Siempre serás el primer beso, la primera caricia, la primera noche entre
las sábanas de mi habitación… Eso, eso no me lo puede quitar nadie. Porque,
esté donde esté, seguiré soñando cada noche contigo y seguiré pensando en ti en cada amanecer que me quede.
lunes, 10 de marzo de 2014
Siempre.
Nunca me paré a mirarte, simplemente te veía, sin darme
cuenta lo que perdía poco a poco. Nunca me paré a escucharte, simplemente te
oía sin darme cuenta de cuanto te quería. Nunca me paré a amarte, simplemente
te besaba sin darme cuenta de que las cosas acababan poco a poco. Nunca quise
darme cuenta de nada, no quería verlo. Como si fuese ciego. Pero tú seguías
ahí, a mi lado, sin importante nada. Haciéndote el tonto. Tonto. Como yo cuando
me di cuenta que eras lo que más quería pero ya no estabas. Volaste cual pájaro
enjaulado. Fuiste libre. Libertad. Eso era lo que más deseabas. Tu libertad fue
mi cárcel. Cárcel de dolor. Se metía por dentro de mi piel y no se iba. Tu
perfume me acompañaba todos los días en los que rogué que volvieses, que me
amases de la manera en que yo no supe hacerlo. Sin mentiras, sin llantos, sin
peleas. Simplemente tú y yo. Amándonos. Solos. Sin el calor de tu cuerpo el frió
se colaba por mis huesos. Frío, igual que el día que decidiste marcharte sin
dejarme nada a mi lado. Ningún recuerdo. Eso dolía más. Eso escocía por dentro.
Tú eras mi cura, mi serenidad y mi embriaguez. Todo se volvió negro y
desaparecí entre las sabanas en las que un día nos quisimos sin parar. En
aquellas que nos vieron reír y soñar juntos. Soñar. Simplemente es lo que me
queda. El sueño de que volverás. Volverás. Lo sé. Te siento cada día más cerca
de mí. Será que me toca unirme a ti. Que nos toca volver a estar juntos. En
aquel paraíso que los dos deseamos. En aquel sueño que no tendrá final. Será
que aun que te perdí, tú sigues esperándome. Será pronto, pero volveré junto a
ti. Siempre. Sin rencores. Felices. Como aquella tarde de verano. Calor. Eso
era lo que necesitaba. Y necesito. Siempre.
viernes, 17 de enero de 2014
TIEMPO.
Cuando las manecillas del reloj se pararon y el tiempo se detuvo, fue cuando reflexioné sobre todo lo que no pude darte. Aquellos abrazos al amanecer que llevaban escritas promesas que se quedaron por cumplir. Y todo se esfumó. Hasta el tiempo dejó de tener sentido en aquel momento que te vi cruzar la calle y desaparecer de mi vista entre toda la multitud. La misma que vio mi corazón teñirse de negro. Negro, como el vacío que dejaste al irte. Sin sentido. Razón. Eso fue lo que me faltó y lo que me destruyó. Vida. La que te llevaste contigo aquel mismo día. Dolor. El que dejaste cuando todo terminó. Silencio. Fue lo único que al final me quedó. Amor hecho pedazos por tres simples palabras. Duras. Como tu frío corazón. Puro hielo. Sin derretirse, sin sentimientos. Locura transitoria hasta el mismo final. Final que yo sólo me gané. Sin juicios ni razón, sin ninguna explicación. Alucinaciones en mi cabeza, loca. Sin pertenecer a nadie,más que a ti misma. Sin dar nada a cambio. Cambió y se desapareció. Como tú. Sin manecillas de reloj, sin tiempo. Los rompiste todo, incluido a mi.
domingo, 5 de enero de 2014
Jugamos, nos equivocamos y perdimos.
Seguimos caminos diferentes. Tú huías. Yo buscaba. Pero nunca nos encontrábamos de nuevo. Volviéndonos locos disolvimos las dudas que quedaron en aquella cabaña. Solitaria. Como mi corazón sin coser. Como una mañana sin amanecer. Como me quede cuando tú te fuiste. Saltábamos baches y deshacíamos mundos sin nada que nos dijera "Parad". No estábamos dispuestos a todo y a nada. No queríamos sobrevivir sin nada que nos hiciera reír una vez. Me perdí en tu mirada y allí me quedé, por el resto de la eternidad. Tu cuerpo era mi infierno personal y las llamas que salían de él hacían brotar la hierba en mi pecho. El tuyo, simplemente, iba borrando las palabras que me decías al oído. No había música, pero sólo tu voz bastaba para que me pusiera a bailar. Un baile solitario. Sin dos. Yo queriendo saltar por las nubes como hacen los pájaros al volar. Tú distraída bajo tierra. Sin mirar. Perdida. Perdimos los dos, sin darnos cuenta perdimos. Tú la ilusión. Yo mi corazón. Pero seguimos firmes y andando. Sin pausa. Cometiendo más errores que nos llevarían a juntar de nuevo. Pero ya no había música, ni amanecer, ni infierno en tu cuerpo. No había palabras ni saltos ni nada que nos hiciera reír. No había ni una mínima parte de nosotros. El dolor lo había consumido todo. Arrasando con los sentimientos. Arrasando con nosotros mismos. Jugamos, nos equivocamos y perdimos.
sábado, 21 de diciembre de 2013
Recordar lo que uno vale.
Reír es arriesgarse a parecer un tonto. Llorar es arriesgarse a parecer un sentimental. Hacer algo por alguien es arriesgarse a enamorarse.Expresar sentimientos es arriesgarse a mostrar tu verdadero yo.Exponer tus ideas y tus sueños es arriesgarse a perderlos. Amar es arriesgarse a no ser correspondido. Vivir es arriesgarse a morir.Esperar es arriesgarse a la desesperanza. Lanzarte es arriesgarse a fallar. Pero los riesgos deben ser tomados, porque el peligro más grande en la vida es no arriesgarse. La persona que no arriesga, no hace, ni tiene nada. Se pueden evitar sufrimientos y preocupaciones, pero simplemente no puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar y vivir. Solo una persona que arriesga es libre. Muchas veces es mejor OLVIDAR LO QUE UNO SIENTE y RECORDAR LO QUE UNO VALE.
martes, 3 de diciembre de 2013
Nos perdimos.
Cuando las
cosas van mal, siempre hay alguien ahí. Alguien que nos salva, que nos da
fuerza. ¿Y si se fuera? Todo se acaba, todo. Ni siquiera tendría sentido el ver
llover, ven derramarse gotas de lluvia desde las nubes hasta caer al suelo,
sintiendo el placer y la tristeza de perderlo todo, de echarte de menos, a
pesar de todo.
Todo era más
sencillo si tuvieras a ese ángel
a tu lado y el demonio no existiese. ¿El
problema? Que tanto uno como otro existen, y muchas veces gana la parte oscura,
la mala, la que nos hace pensar en nosotros mismos ser egoístas.
Si, lo fui.
Y me perdí. Y te perdí. Y nos perdimos. Y nunca nada volvió a ser como antes.
No callé a
mi parte oscura, aquella que me decía que todo era por y para mí, y por culpa
de ello, terminé sin nadie a mi lado. Lo más duro fue que tú ya no estabas, que
tú risa se había esfumado. Sin dolor. Ya
no me perdía en tus brazos, ni bebía de tu piel, ni se repetían las noches de
pasión y desenfreno, donde la única cosa que importaba, era estar juntos,
perdernos el uno al otro.
Y pasó, pero
nos perdimos por separado. Y, me arrepiento todos y cada uno de los días por no
haber escuchado ese ángel
que me decía, "si le quieres, no le dejes
escapar"
lunes, 25 de noviembre de 2013
¿Qué puedo hacer?
-¿Cómo puedo demostrarla
todo lo que significa para mí? Dime ¿Cómo puedo ser capaz de hacerla feliz cada
día que pasamos juntos? Explícame ¿Cómo en tan poco tiempo es la persona que me
da la vida, que me hace sentir bien y hace que sea yo mismo?
-Es muy simple. Solo ponte a pensar en porque eres capaz de hacer todo eso por ella, en porque estas atento de ella y cuidas para que no la pase nada. Mira en tu interior, la respuesta la encontraras tú mismo, solo tienes mirar dentro de tu corazón.
-¿Y si algún día la hago daño? ¿Y si la hago sufrir? No me lo perdonaría nunca porque ella es la persona que da sentido a las cosas. Tengo miedo de cagarla, de que sufra por mi culpa, tengo miedo de perderla para siempre.
-¿Sabes qué? Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tenéis ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido...O mejor dicho, estás enamorado. No es malo enamorarse, es algo esplendido, algo que te hace sentir en las nubes, algo que hace que sientas una mariposas revoloteando en el estomago, algo que hace que cuando ella se acerca te pongas nervioso y comiences a temblar, algo que hace que te salga esa sonrisa tonta cuando la miras, algo que no se puede explicar con palabras.
-¿Y eso es malo? Es más, el estar enamorado no es tan bonito como lo pintan. Siempre acabas haciendo daño a esa persona que quieres, a esa persona que para ti es lo más importante. Siempre acabas perdiéndola por tonterías y siempre se acaba sufriendo.
-Tienes razón en una cosa. El estar enamorado también hace que sufras, pero si de verdad te importa esa persona y eres capaz de hacer lo más rastrero para conseguir estar con ella, entonces sabrás que ha merecido la pena y todo ese sufrimiento se esfumará. Porque no hay cosa más bonita que estar enamorado.
-Tío, ¿tú como sabes todo eso?
-Porque en ese instante, en ese momento, en ese minuto y en ese segundo que tú la miras a los ojos el resto del mundo desaparece y lo único que se te pasa por la cabeza es hacerla feliz.
-Es muy simple. Solo ponte a pensar en porque eres capaz de hacer todo eso por ella, en porque estas atento de ella y cuidas para que no la pase nada. Mira en tu interior, la respuesta la encontraras tú mismo, solo tienes mirar dentro de tu corazón.
-¿Y si algún día la hago daño? ¿Y si la hago sufrir? No me lo perdonaría nunca porque ella es la persona que da sentido a las cosas. Tengo miedo de cagarla, de que sufra por mi culpa, tengo miedo de perderla para siempre.
-¿Sabes qué? Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tenéis ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido...O mejor dicho, estás enamorado. No es malo enamorarse, es algo esplendido, algo que te hace sentir en las nubes, algo que hace que sientas una mariposas revoloteando en el estomago, algo que hace que cuando ella se acerca te pongas nervioso y comiences a temblar, algo que hace que te salga esa sonrisa tonta cuando la miras, algo que no se puede explicar con palabras.
-¿Y eso es malo? Es más, el estar enamorado no es tan bonito como lo pintan. Siempre acabas haciendo daño a esa persona que quieres, a esa persona que para ti es lo más importante. Siempre acabas perdiéndola por tonterías y siempre se acaba sufriendo.
-Tienes razón en una cosa. El estar enamorado también hace que sufras, pero si de verdad te importa esa persona y eres capaz de hacer lo más rastrero para conseguir estar con ella, entonces sabrás que ha merecido la pena y todo ese sufrimiento se esfumará. Porque no hay cosa más bonita que estar enamorado.
-Tío, ¿tú como sabes todo eso?
-Porque en ese instante, en ese momento, en ese minuto y en ese segundo que tú la miras a los ojos el resto del mundo desaparece y lo único que se te pasa por la cabeza es hacerla feliz.
domingo, 24 de noviembre de 2013
He aprendido.
He aprendido que los amores, pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche. Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, y que por el contrario, un desconocido puede volverse alguien inseparable. Que el "nunca más", nunca se cumple, y que el "para siempre", siempre termina. Que el que quiere, lo puede, lo sigue, lo logra y lo consigue. Que el que arriesga, no gana. Que si quieres ver a una persona, búscala, mañana será tarde. Que el sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional. Y sobre todo, he aprendido que no sirve de nada, seguir negando lo evidente.
viernes, 22 de noviembre de 2013
No puedes hacer nada por cambiarlo.
Me ahogue en un vaso de agua, no supe mantenerme en pie y caí al vació.
No quise darme cuenta de las cosas, no quise ver la verdad, me cegaron sus
palabras de cariño, sus grandes ojos marrones, sus caricias pero sobre todo sus
besos.
No hay nada en este mundo más bonito que cuando miras a esa persona a los ojos y sientes un cosquilleo, cuando le buscas con la mirada porque no sabes dónde está, cuando te coge y no quieres que te suelte nunca o simplemente cuando hace algo para llamar tú atención. Esas son las cosas más bonitas, los momentos más mágicos y piensas: "¿le pasará lo mismo a él?" pero nunca encuentras la respuesta.
Pero justo después de todo eso llegan los llantos, las discusiones... y piensas que todo lo que ha sucedido antes era todo una mentira "palabras bonitas" llegas a pensar. Nunca te habías sentido tan engañada como en ese momento pero sientes que esto no termina aquí. Ha pasado una historia pero cuando menos te lo esperes comienza otra y cuando las cosas se pongan feas siempre vas a conseguir salir adelante. Porque todo es igual, porque cuando el destino te cruza con alguien y comienzan las miradas, los escalofríos cuando te agarra y los intentos de buscarle con la mirada es ahí cuando te das cuenta que esa persona te importa de verdad y no puedes hacer nada para cambiarlo.
No hay nada en este mundo más bonito que cuando miras a esa persona a los ojos y sientes un cosquilleo, cuando le buscas con la mirada porque no sabes dónde está, cuando te coge y no quieres que te suelte nunca o simplemente cuando hace algo para llamar tú atención. Esas son las cosas más bonitas, los momentos más mágicos y piensas: "¿le pasará lo mismo a él?" pero nunca encuentras la respuesta.
Pero justo después de todo eso llegan los llantos, las discusiones... y piensas que todo lo que ha sucedido antes era todo una mentira "palabras bonitas" llegas a pensar. Nunca te habías sentido tan engañada como en ese momento pero sientes que esto no termina aquí. Ha pasado una historia pero cuando menos te lo esperes comienza otra y cuando las cosas se pongan feas siempre vas a conseguir salir adelante. Porque todo es igual, porque cuando el destino te cruza con alguien y comienzan las miradas, los escalofríos cuando te agarra y los intentos de buscarle con la mirada es ahí cuando te das cuenta que esa persona te importa de verdad y no puedes hacer nada para cambiarlo.
jueves, 21 de noviembre de 2013
El amor es.
Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente, es un soñado bien, un mal presente, es un breve descanso muy cansado. Es un descuido que nos da cuidado, un cobarde con nombre de valiente, un andar solitario entre la gente, un amar solamente ser amado. Es una libertad encarcelada, que dura hasta el postrero paroxismo; enfermedad que crece si es curada. Éste es el niño Amor, éste es su abismo. Mirad cuál amistad tendrá con nada el que en todo es contrario de sí mismo.
viernes, 15 de noviembre de 2013
Dos grandes amores.
Dicen que a lo largo de
nuestra vida tenemos dos grandes amores, uno con el que te casas o vives para
siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos...Esa persona con la que
consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella... Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas
de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final
feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo... Os rendiréis y buscareis
a esa otra persona que acabareis encontrando. Pero os aseguro que no pasará una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez mas...
Todos sabéis o la mayoría de vosotros sabéis de que estoy hablando, por que
mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os librareis de el o de ella , dejareis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasara un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Por que, a veces, se desprende mas energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.
Os librareis de el o de ella , dejareis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasara un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Por que, a veces, se desprende mas energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.
jueves, 14 de noviembre de 2013
La dejaste marchar.
Solo necesitas la luz cuando se está consumiendo.
Solo echas de menos el sol, cuando empieza a nevar.
Solo sabes que la quieres cuando la dejas marchar.
Solo sabes que has estado bien, cuando te sientes triste.
Solo odias la carretera cuando echas de menos tu casa.
Solo sabes que la quieres cuando la dejas marchar.
Y la dejaste marchar.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
El que no lo intentó.
Cuando eras joven fuiste un chico de ojos azules
que se hacía preguntas y nunca te paraste a pensar en lo que la vida podía
esconder.
Ahora eres mayor. Las noches son mucho más
frías, pero nunca le dijiste a ella lo que sentías en tu interior.
Eras tan orgulloso, siempre con la cabeza en las
nubes, que ella podría haberte llamado a gritos y tú ni te hubieses enterado.
Todos los días te acuerdas de ella, pero ese pájaro ya voló.
Ella te esperaría, te adoraría, te amaría y te
haría sentir seguro. Pero no pudiste dejarlo estar, dejaste que continuara y
que se te fuera de las manos. Y aquel Septiembre, ella se fue al otro lado del
mundo. Como te cambió la cara, que vuelco te dio el corazón cuando, sentado en
aquella parada de autobús, te dijeron que ella se había ido. Corriste hacia el
puerto. Necesitabas decirle que la querías. Y mientras el barco desaparecía te
sentiste más sólo que nunca.
Porque has soplado todas tus velas, una a una. Y
te maldices a ti mismo por las cosas que nunca hiciste. ¿Dónde estabas
cuando ella te necesitó?
Ahora tu nieto guapo, rubio y de ojos azules, te
llama desde Londres para pedirte consejo. Y tú le dices que no tenga miedo al fracaso, porqué solo
fracasa el que no lo intenta.
El
que no lo intentó.
martes, 12 de noviembre de 2013
Diles.
Diles todo lo que sé ahora,
grítalo desde los
tejados,
escríbelo en la línea del cielo.
Todo lo que tuvimos se ha ido.
Diles que era feliz
y que mi corazón
está roto
Todas mis cicatrices
están abiertas
Diles que lo que yo esperaba que fuera, al final sería
¡IMPOSIBLE!
lunes, 11 de noviembre de 2013
Canción de las vocales para niños de infantil.
Si tú no lo sabes, lo puedes aprender
Repite conmigo y canta a la vez.
Con la “a” digo amistad y jugamos sin parar.
Con la “e” digo elefante y
su trompa elegante.
Con la “i” digo
ilusión y sueño un montón
Con la “o” yo
digo oído y escucho los sonidos
Y con la “u” para
terminar, las uvas te comerás
Creada por mí.
domingo, 10 de noviembre de 2013
Segundas oportunidades.
Nunca había creído en las
segundas oportunidades. Si volviese, volvería a decirle que si a todo. A besar
sus labios, a oler su pelo, a acariciar su piel y abrazarla hasta que el
amanecer destrozase cada uno de los momentos que nos quedan por pasar juntos.
Cometí el mayor error de todos. Pero era todo lo que necesitaba para salvarme
de este maldito mundo. Quería salvarme. Salvarme de todo lo que ella me hacía
sentir con cada uno de sus gestos. El día llegaba y con él, su pérdida. Ya no
podía verle, ni tocarle, ni siquiera amarle. Porque cuando el sol salía por
aquel horizonte de color naranja, todo lo que tenía que ver con “nosotros”
desaparecía. No importaba, la siguiente noche volvería a verle. Y con la noche
llego su imagen a mis pensamientos. Sueños. Nunca faltó a su cita. Sin embargo
yo, inconsciente, no quería encontrarme allí. Qué raro era querer verle y no
querer estar allí. Si fuese real aún podría acostumbrarme a aquello. Todos los
sueños que tuve alguna vez, desaparecieron cuando se fue. Nada estaba claro.
Podía tocarle como cuando aún estaba a mi lado. Pero no sentía lo mismo. No era
aquella persona a la que yo había amado por encima de todas las cosas. Me quedó
el silencio, la monotonía y al desesperación. Luche hasta que su último aliento
dejo de existir, con ella. Todo se fue. Desapareció. Y lo único que quedo fue
la nada y la oscuridad más absoluta.
Porque nací cuando me besó,
morí cuando me abandonó, y viví el tiempo que me amo.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Querida amiga.
Querida amiga:
Te escribo esta carta para contarte lo que pienso, lo que siento y para decirte aquellas palabras que nunca fui capaz de pronunciar.
Cada noche nos abrazábamos, como si el mañana no tuviera sentido. Hambrientos. El uno del otro. Nos besábamos, y me perdía en aquellos labios, olvidándome del mundo entero. Nos tocábamos con pasión, con sinceridad. El calor llenaba nuestros cuerpos y dejamos que la locura nos guiara.
Todos y cada uno de los días me levantaba pensando en ti, en que nos depararía la vida. Se me olvidaba, tu preferías llamarlo destino. Ninguno de los dos mostraba sus sentimientos. Estábamos perdidos en un amor a fuego lento. Limitado. Oculto. Los días eran largos y las noches junto a ti se hacían cortas. Nuestro cuerpos se unían como si, con tan solo un milímetro de separación, nos faltase algo. Teníamos que ser uno, unirnos hasta que fuésemos una masa de brazos, piernas y pasión descontrolada. Me conformaba con eso. Nunca puse impedimento alguno en ese relación que cada día nos consumía más y más. Era feliz así.
Comencé a darme cuenta que algo en mi había cambiado cuando, al verte, no podía dejar de mirarte. Me dolía no tenerte delante. Aún así, me calle. Sabía que te tenía en mi cabeza las veinticuatro horas del día, que no había ni un sólo minuto en que no ocuparas mi mente. Me estaba volviendo loco. Y tú me mirabas, me sonreías y, en ese mismo instante todo dejaba de tener sentido. ¿Cómo pude ser tan tonto?. Nuestras noches cada vez eran más cortas. Creo que los dos nos estábamos dando cuenta de lo que pasaba entre nosotros. Aún así, yo con aquello me conformaba. Me conformaba con pasar unas pocas horas cada noche contigo, me conformaba con verte y no poder besarte ni abrazarte, me conformaba a verte con otros y yo sabía que los celos me comían por dentro. Aun así, yo era feliz sabiendo que te tenía conmigo cada noche.
Y así, los encuentros nocturnos empezaron a ser menores. Ya no era como antes. Algo entre tu y yo había cambiado. Lo sabíamos y pretendíamos negarlo.
Pero, a pesar de todo eso, no tuve el valor para decirte nunca lo que pensaba, lo que sentía. Esas palabras se quedaron en mi boca para siempre.
Y de repente, desapareciste. Y contigo desapareció tu olor, tu risa, tus miradas, tu calor. Cada noche me abrazaba a mi mismo buscando el calor de tus brazos. Cada noche miraba el espejo recordando tus labios y los besos que me dejaban sin aliento. Ahora me costaba respirar pero no era por el mismo motivo. Mi piel no encontraba la tuya y sólo sentía frió y soledad.
Te fuiste, amiga. Y contigo se fue la primavera, los rayos del sol, el olor de las flores y el sentido de la palabra amor.
Si, me enamore como un loco. Me enamore de una forma en la que me dolía el corazón al tenerte cerca. Aun así, más me duele ahora. Porque ahora no duele un sólo corazón, duele cada uno de sus trozos que quedaron cuando tú te fuiste.
Te fuiste amiga, y contigo se fue el "te quiero" que nunca pude decirte, los abrazos que me quedaban por darte, y los besos que decían que eras mía.
Te fuiste, y contigo se fue mi corazón. Aún así, siempre estarás conmigo.
Te escribo esta carta para contarte lo que pienso, lo que siento y para decirte aquellas palabras que nunca fui capaz de pronunciar.
Cada noche nos abrazábamos, como si el mañana no tuviera sentido. Hambrientos. El uno del otro. Nos besábamos, y me perdía en aquellos labios, olvidándome del mundo entero. Nos tocábamos con pasión, con sinceridad. El calor llenaba nuestros cuerpos y dejamos que la locura nos guiara.
Todos y cada uno de los días me levantaba pensando en ti, en que nos depararía la vida. Se me olvidaba, tu preferías llamarlo destino. Ninguno de los dos mostraba sus sentimientos. Estábamos perdidos en un amor a fuego lento. Limitado. Oculto. Los días eran largos y las noches junto a ti se hacían cortas. Nuestro cuerpos se unían como si, con tan solo un milímetro de separación, nos faltase algo. Teníamos que ser uno, unirnos hasta que fuésemos una masa de brazos, piernas y pasión descontrolada. Me conformaba con eso. Nunca puse impedimento alguno en ese relación que cada día nos consumía más y más. Era feliz así.
Comencé a darme cuenta que algo en mi había cambiado cuando, al verte, no podía dejar de mirarte. Me dolía no tenerte delante. Aún así, me calle. Sabía que te tenía en mi cabeza las veinticuatro horas del día, que no había ni un sólo minuto en que no ocuparas mi mente. Me estaba volviendo loco. Y tú me mirabas, me sonreías y, en ese mismo instante todo dejaba de tener sentido. ¿Cómo pude ser tan tonto?. Nuestras noches cada vez eran más cortas. Creo que los dos nos estábamos dando cuenta de lo que pasaba entre nosotros. Aún así, yo con aquello me conformaba. Me conformaba con pasar unas pocas horas cada noche contigo, me conformaba con verte y no poder besarte ni abrazarte, me conformaba a verte con otros y yo sabía que los celos me comían por dentro. Aun así, yo era feliz sabiendo que te tenía conmigo cada noche.
Y así, los encuentros nocturnos empezaron a ser menores. Ya no era como antes. Algo entre tu y yo había cambiado. Lo sabíamos y pretendíamos negarlo.
Pero, a pesar de todo eso, no tuve el valor para decirte nunca lo que pensaba, lo que sentía. Esas palabras se quedaron en mi boca para siempre.
Y de repente, desapareciste. Y contigo desapareció tu olor, tu risa, tus miradas, tu calor. Cada noche me abrazaba a mi mismo buscando el calor de tus brazos. Cada noche miraba el espejo recordando tus labios y los besos que me dejaban sin aliento. Ahora me costaba respirar pero no era por el mismo motivo. Mi piel no encontraba la tuya y sólo sentía frió y soledad.
Te fuiste, amiga. Y contigo se fue la primavera, los rayos del sol, el olor de las flores y el sentido de la palabra amor.
Si, me enamore como un loco. Me enamore de una forma en la que me dolía el corazón al tenerte cerca. Aun así, más me duele ahora. Porque ahora no duele un sólo corazón, duele cada uno de sus trozos que quedaron cuando tú te fuiste.
Te fuiste amiga, y contigo se fue el "te quiero" que nunca pude decirte, los abrazos que me quedaban por darte, y los besos que decían que eras mía.
Te fuiste, y contigo se fue mi corazón. Aún así, siempre estarás conmigo.
Siempre te querré
jueves, 7 de noviembre de 2013
Feliz cumpleaños, princesa. ♡
La entrada de hoy esta dedicada a una de las personas más importantes y necesarias que tengo en mi vida. Mi princesa, mi amiga, mi mitad, mi todo... mi AMANDA.
Hoy es el día en que cumple diecinueve años, y tenía que hacerle una entrada para ella por que simplemente se lo merece, por como es, por como se ha portado conmigo, por hacerme reír cada día... Simplemente por ser ella.
Han pasado dos años desde que nos conocimos y empezamos con nuestras tardes de locuras. En estos dos años he conocido a una persona de verdad, que sabe como soy, lo que me gusta, como hacer reír... Sabes estar cuando la necesito, sin decirla nada y pase lo que pase y sea la hora que sea esta ahí, para ayudarme, sacarme una sonrisa o simplemente hacer locuras juntas, de esas que nadie entiende.
Con una sola mirada sabemos comunicarnos, no hacen falta las palabras. Es ella. Somos nosotras.
Sabemos escucharnos la una a la otra, y eso es lo importante de una amistad. Por mucho que no hablemos todos los días, o no nos veamos todos los días, siempre que una esta mal, la otra está para ayudarle.
¿Que estamos locas? SÍ, PERO LAS MEJORES PERSONAS LO ESTÁN.
Somos felices así, con nuestras tonterías diarias, semanales, mensuales... Porque somos una sola persona cuando nos juntamos. Sabemos hablar de cualquier cosa, no hay secretos entre nosotras y eso es lo que significa un verdadera y bonita amistad. Porque sé que al tendré siempre que lo necesite, porque ella es quien me hace sonreír en los malos momentos, porque si ella me llama y me dice que esta mal, salgo corriendo para ir a verle y arrancarle un sonrisa de oreja a oreja.
Porque hoy es su cumpleaños. Por esos diecinueve años, por esos dos años que llevamos juntas y los que nos quedan por pasar.
MUCHÍSIMAS FELICIDADES PRINCESA.
INFINITAMENTE INFINITO. TE QUIERO. ♡
Hoy es el día en que cumple diecinueve años, y tenía que hacerle una entrada para ella por que simplemente se lo merece, por como es, por como se ha portado conmigo, por hacerme reír cada día... Simplemente por ser ella.Han pasado dos años desde que nos conocimos y empezamos con nuestras tardes de locuras. En estos dos años he conocido a una persona de verdad, que sabe como soy, lo que me gusta, como hacer reír... Sabes estar cuando la necesito, sin decirla nada y pase lo que pase y sea la hora que sea esta ahí, para ayudarme, sacarme una sonrisa o simplemente hacer locuras juntas, de esas que nadie entiende.
Con una sola mirada sabemos comunicarnos, no hacen falta las palabras. Es ella. Somos nosotras.
Sabemos escucharnos la una a la otra, y eso es lo importante de una amistad. Por mucho que no hablemos todos los días, o no nos veamos todos los días, siempre que una esta mal, la otra está para ayudarle.
¿Que estamos locas? SÍ, PERO LAS MEJORES PERSONAS LO ESTÁN.
Somos felices así, con nuestras tonterías diarias, semanales, mensuales... Porque somos una sola persona cuando nos juntamos. Sabemos hablar de cualquier cosa, no hay secretos entre nosotras y eso es lo que significa un verdadera y bonita amistad. Porque sé que al tendré siempre que lo necesite, porque ella es quien me hace sonreír en los malos momentos, porque si ella me llama y me dice que esta mal, salgo corriendo para ir a verle y arrancarle un sonrisa de oreja a oreja.
Porque hoy es su cumpleaños. Por esos diecinueve años, por esos dos años que llevamos juntas y los que nos quedan por pasar.
MUCHÍSIMAS FELICIDADES PRINCESA.
INFINITAMENTE INFINITO. TE QUIERO. ♡
miércoles, 6 de noviembre de 2013
¿Eras tú o sólo un sueño?
Las cosas pueden salirnos bien o salir mal nosotros de todo esto. Lo fácil que es juntar los labios y lo difícil que es besar. Besar no es el contacto, sino la sensación. Puede mojarnos la lluvia pero no calar, ¿me entiendes? Así que deseábamos tiritar en los brazos del otro. Desmaquillarnos las ojeras y el miedo. Sentarnos a ver un atardecer y poder decir que siempre habíamos estado perdidos. Viviendo como arrastrados por el calendario. Barridos. Apenas nos quedaban fuerzas para gritar. Y empezábamos a no creer en el amor porque hacía tiempo que no lo sentíamos Hacia tiempo que no rozábamos nuestro cuerpo con el de la otra persona, y supongo que es esa distancia la que dicen que nos hace olvidar. Pero siempre nos quedaba la esperanza: el fino hilo del que parecía colgar todo lo demás. Era un manera suicida de sobrevivir, pero no teníamos otra. Y luego llegó el otoño, y noviembre, y sus tardes en las que había tanta belleza que era imposible pensar que las cosas pudieran seguir yéndonos mal. Nos encontramos perdidos. Tú no tenías los ojos más bonitos pero yo sabía creer que si. Y pensamos que quizás podíamos salvarnos. Sólo necesitábamos eso. Salvarnos. No sé como puede haber tanto auxilio en un verbo. Pero el tiempo que habíamos pasado sólo nos había vuelto impredecibles, y cuando sonreías yo tenia que sujetarme a cualquier sitio para no perder el equilibrio que me quedaba. ¿Eras tú o solo un sueño?, ¿o era que cuando ya me cansé de esperar apareciste? Creo que nada de eso importa demasiado. Ya no me quedaba saliva con la que lamerme las heridas. Ni ganas de seguir escudándome en la indiferencia que muestro cuando hablo de amor. La salida de emergencia puede ser la entrada de tu vida. Ahora lo sé. Abre la puerta, cariño, traigo bombones y la esperanza que aún no me ha abandonado. La intención de que las cosas salgan bien. Los pies de plomo. La buena letra. En algún lugar escuché que la persona que nos salve será la misma que se ahogue con nosotros. Creo que se refieren a que la persona a la que amamos nos consume, y de alguna forma es bonito. Toma nota. No sé si es amor, pero eres la única persona a la que me gustaría darle la mano y que me cogiese el brazo.
Tocaremos fondo juntos.
Tocaremos fondo juntos.
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