sábado, 21 de diciembre de 2013

Recordar lo que uno vale.

Reír es arriesgarse a parecer un tonto. Llorar es arriesgarse a parecer un sentimental. Hacer algo por alguien es arriesgarse a enamorarse.Expresar sentimientos es arriesgarse a mostrar tu verdadero yo.Exponer tus ideas y tus sueños es arriesgarse a perderlos. Amar es arriesgarse a no ser correspondido. Vivir es arriesgarse a morir.Esperar es arriesgarse a la desesperanza. Lanzarte es arriesgarse a fallar. Pero los riesgos deben ser tomados, porque el peligro más grande en la vida es no arriesgarse. La persona que no arriesga, no hace, ni tiene nada. Se pueden evitar sufrimientos y preocupaciones, pero simplemente no puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar y vivir. Solo una persona que arriesga es libre. Muchas veces es mejor OLVIDAR LO QUE UNO SIENTE y RECORDAR LO QUE UNO VALE.

martes, 3 de diciembre de 2013

Nos perdimos.

Cuando las cosas van mal, siempre hay alguien ahí. Alguien que nos salva, que nos da fuerza. ¿Y si se fuera? Todo se acaba, todo. Ni siquiera tendría sentido el ver llover, ven derramarse gotas de lluvia desde las nubes hasta caer al suelo, sintiendo el placer y la tristeza de perderlo todo, de echarte de menos, a pesar de todo.
Todo era más sencillo si tuvieras a ese ángel a tu lado y el demonio no existiese. ¿El problema? Que tanto uno como otro existen, y muchas veces gana la parte oscura, la mala, la que nos hace pensar en nosotros mismos ser egoístas.
Si, lo fui. Y me perdí. Y te perdí. Y nos perdimos. Y nunca nada volvió a ser como antes.
No callé a mi parte oscura, aquella que me decía que todo era por y para mí, y por culpa de ello, terminé sin nadie a mi lado. Lo más duro fue que tú ya no estabas, que tú risa se había esfumado. Sin dolor. Ya no me perdía en tus brazos, ni bebía de tu piel, ni se repetían las noches de pasión y desenfreno, donde la única cosa que importaba, era estar juntos, perdernos el uno al otro.

Y pasó, pero nos perdimos por separado. Y, me arrepiento todos y cada uno de los días por no haber escuchado ese ángel que me decía, "si le quieres, no le dejes escapar"

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Qué puedo hacer?

-¿Cómo puedo demostrarla todo lo que significa para mí? Dime ¿Cómo puedo ser capaz de hacerla feliz cada día que pasamos juntos? Explícame ¿Cómo en tan poco tiempo es la persona que me da la vida, que me hace sentir bien y hace que sea yo mismo?
-Es muy simple. Solo ponte a pensar en porque eres capaz de hacer todo eso por ella, en porque estas atento de ella y cuidas para que no la pase nada. Mira en tu interior, la respuesta la encontraras tú mismo, solo tienes mirar dentro de tu corazón.
-¿Y si algún día la hago daño? ¿Y si la hago sufrir? No me lo perdonaría nunca porque ella es la persona que da sentido a las cosas. Tengo miedo de cagarla, de que sufra por mi culpa, tengo miedo de perderla para siempre.
-¿Sabes qué? Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tenéis ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido...O mejor dicho, estás enamorado. No es malo enamorarse, es algo esplendido, algo que te hace sentir en las nubes, algo que hace que sientas una mariposas revoloteando en el estomago, algo que hace que cuando ella se acerca te pongas nervioso y comiences a temblar, algo que hace que te salga esa sonrisa tonta cuando la miras, algo que no se puede explicar con palabras.
-¿Y eso es malo? Es más, el estar enamorado no es tan bonito como lo pintan. Siempre acabas haciendo daño a esa persona que quieres, a esa persona que para ti es lo más importante. Siempre acabas perdiéndola por tonterías y siempre se acaba sufriendo.
-Tienes razón en una cosa. El estar enamorado también hace que sufras, pero si de verdad te importa esa persona y eres capaz de hacer lo más rastrero para conseguir estar con ella, entonces sabrás que ha merecido la pena y todo ese sufrimiento se esfumará. Porque no hay cosa más bonita que estar enamorado.
-Tío, ¿tú como sabes todo eso? 
-Porque en ese instante, en ese momento, en ese minuto y en ese segundo que tú la miras a los ojos el resto del mundo desaparece y lo único que se te pasa por la cabeza es hacerla feliz.

domingo, 24 de noviembre de 2013

He aprendido.

He aprendido que los amores, pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche. Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, y que por el contrario, un desconocido puede volverse alguien inseparable. Que el "nunca más", nunca se cumple, y que el "para siempre", siempre termina. Que el que quiere, lo puede, lo sigue, lo logra y lo consigue. Que el que arriesga, no gana. Que si quieres ver a una persona, búscala, mañana será tarde. Que el sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional. Y sobre todo, he aprendido que no sirve de nada, seguir negando lo evidente.

viernes, 22 de noviembre de 2013

No puedes hacer nada por cambiarlo.

Me ahogue en un vaso de agua, no supe mantenerme en pie y caí al vació. No quise darme cuenta de las cosas, no quise ver la verdad, me cegaron sus palabras de cariño, sus grandes ojos marrones, sus caricias pero sobre todo sus besos.
No hay nada en este mundo más bonito que cuando miras a esa persona a los ojos y sientes un cosquilleo, cuando le buscas con la mirada porque no sabes dónde está, cuando te coge y no quieres que te suelte nunca o simplemente cuando hace algo para llamar tú atención. Esas son las cosas más bonitas, los momentos más mágicos y piensas: "¿le pasará lo mismo a él?" pero nunca encuentras la respuesta.
Pero justo después de todo eso llegan los llantos, las discusiones... y piensas que todo lo que ha sucedido antes era todo una mentira "palabras bonitas" llegas a pensar. Nunca te habías sentido tan engañada como en ese momento pero sientes que esto no termina aquí. Ha pasado una historia pero cuando menos te lo esperes comienza otra y cuando las cosas se pongan feas siempre vas a conseguir salir adelante. Porque todo es igual, porque cuando el destino te cruza con alguien y comienzan las miradas, los escalofríos cuando te agarra y los intentos de buscarle con la mirada es ahí cuando te das cuenta que esa persona te importa de verdad y no puedes hacer nada para cambiarlo.

jueves, 21 de noviembre de 2013

El amor es.

Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente, es un soñado bien, un mal presente, es un breve descanso muy cansado. Es un descuido que nos da cuidado, un cobarde con nombre de valiente, un andar solitario entre la gente, un amar solamente ser amado. Es una libertad encarcelada, que dura hasta el postrero paroxismo; enfermedad que crece si es curada. Éste es el niño Amor, éste es su abismo. Mirad cuál amistad tendrá con nada el que en todo es contrario de sí mismo.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Dos grandes amores.

Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores, uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos...Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella... Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo... Os rendiréis y buscareis a esa otra persona que acabareis encontrando. Pero os aseguro que no pasará una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez mas... Todos sabéis o la mayoría de vosotros sabéis de que estoy hablando, por que mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os librareis de el o de ella , dejareis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasara un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Por que, a veces, se desprende mas energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.

jueves, 14 de noviembre de 2013

La dejaste marchar.

Solo necesitas la luz cuando se está consumiendo.
Solo echas de menos el sol, cuando empieza a nevar.
Solo sabes que la quieres cuando la dejas marchar.

Solo sabes que has estado bien, cuando te sientes triste.
Solo odias la carretera cuando echas de menos tu casa.
Solo sabes que la quieres cuando la dejas marchar.


Y la dejaste marchar.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El que no lo intentó.

Cuando eras joven fuiste un chico de ojos azules que se hacía preguntas y nunca te paraste a pensar en lo que la vida podía esconder.
Ahora eres mayor. Las noches son mucho más frías, pero nunca le dijiste a ella lo que sentías en tu interior.
Eras tan orgulloso, siempre con la cabeza en las nubes, que ella podría haberte llamado a gritos y tú ni te hubieses enterado. Todos los días te acuerdas de ella, pero ese pájaro ya voló.

Ella te esperaría, te adoraría, te amaría y te haría sentir seguro. Pero no pudiste dejarlo estar, dejaste que continuara y que se te fuera de las manos. Y aquel Septiembre, ella se fue al otro lado del mundo. Como te cambió la cara, que vuelco te dio el corazón cuando, sentado en aquella parada de autobús, te dijeron que ella se había ido. Corriste hacia el puerto. Necesitabas decirle que la querías. Y mientras el barco desaparecía te sentiste más sólo que nunca.

Porque has soplado todas tus velas, una a una. Y te maldices a ti mismo por las cosas que nunca hiciste. ¿Dónde estabas cuando ella te necesitó?

Ahora tu nieto guapo, rubio y de ojos azules, te llama desde Londres para pedirte consejo. Y tú le dices que no tenga miedo al fracaso, porqué solo fracasa el que no lo intenta.

El que no lo intentó.

martes, 12 de noviembre de 2013

Diles.

Diles todo lo que sé ahora,
grítalo desde los tejados,
escríbelo en la línea del cielo.
Todo lo que tuvimos se ha ido.
Diles que era feliz
y que mi corazón está roto
Todas mis cicatrices están abiertas
Diles que lo que yo esperaba que fuera, al final sería
¡IMPOSIBLE!

lunes, 11 de noviembre de 2013

Canción de las vocales para niños de infantil.

Si tú no lo sabes, lo puedes aprender
Repite conmigo y canta a la vez.
Con la “a” digo amistad y jugamos sin parar.
Con la “e” digo elefante y su trompa elegante.
Con la “i” digo ilusión y sueño un montón
Con la “o” yo digo oído y escucho los sonidos
Y con la “u” para terminar, las uvas te comerás


Creada por mí.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Segundas oportunidades.

Nunca había creído en las segundas oportunidades. Si volviese, volvería a decirle que si a todo. A besar sus labios, a oler su pelo, a acariciar su piel y abrazarla hasta que el amanecer destrozase cada uno de los momentos que nos quedan por pasar juntos. Cometí el mayor error de todos. Pero era todo lo que necesitaba para salvarme de este maldito mundo. Quería salvarme. Salvarme de todo lo que ella me hacía sentir con cada uno de sus gestos. El día llegaba y con él, su pérdida. Ya no podía verle, ni tocarle, ni siquiera amarle. Porque cuando el sol salía por aquel horizonte de color naranja, todo lo que tenía que ver con “nosotros” desaparecía. No importaba, la siguiente noche volvería a verle. Y con la noche llego su imagen a mis pensamientos. Sueños. Nunca faltó a su cita. Sin embargo yo, inconsciente, no quería encontrarme allí. Qué raro era querer verle y no querer estar allí. Si fuese real aún podría acostumbrarme a aquello. Todos los sueños que tuve alguna vez, desaparecieron cuando se fue. Nada estaba claro. Podía tocarle como cuando aún estaba a mi lado. Pero no sentía lo mismo. No era aquella persona a la que yo había amado por encima de todas las cosas. Me quedó el silencio, la monotonía y al desesperación. Luche hasta que su último aliento dejo de existir, con ella. Todo se fue. Desapareció. Y lo único que quedo fue la nada y la oscuridad más absoluta.

Porque nací cuando me besó, morí cuando me abandonó, y viví el tiempo que me amo.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Querida amiga.

Querida amiga:

Te escribo esta carta para contarte lo que pienso, lo que siento y para decirte aquellas palabras que nunca fui capaz de pronunciar.
Cada noche nos abrazábamos, como si el mañana no tuviera sentido. Hambrientos. El uno del otro. Nos besábamos, y me perdía en aquellos labios, olvidándome del mundo entero. Nos tocábamos con pasión, con sinceridad. El calor llenaba nuestros cuerpos y dejamos que la locura nos guiara.
Todos y cada uno de los días me levantaba pensando en ti, en que nos depararía la vida. Se me olvidaba, tu preferías llamarlo destino. Ninguno de los dos mostraba sus sentimientos. Estábamos perdidos en un amor a fuego lento. Limitado. Oculto. Los días eran largos y las noches junto a ti se hacían cortas. Nuestro cuerpos se unían como si, con tan solo un milímetro de separación, nos faltase algo. Teníamos que ser uno, unirnos hasta que fuésemos una masa de brazos, piernas y pasión descontrolada. Me conformaba con eso. Nunca puse impedimento alguno en ese relación que cada día nos consumía más y más. Era feliz así.
Comencé a darme cuenta que algo en mi había cambiado cuando, al verte, no podía dejar de mirarte. Me dolía no tenerte delante. Aún así, me calle. Sabía que te tenía en mi cabeza las veinticuatro horas del día, que no había ni un sólo minuto en que no ocuparas mi mente. Me estaba volviendo loco. Y tú me mirabas, me sonreías y, en ese mismo instante  todo dejaba de tener sentido. ¿Cómo pude ser tan tonto?. Nuestras noches cada vez eran más cortas. Creo que los dos nos estábamos dando cuenta de lo que pasaba entre nosotros. Aún así, yo con aquello me conformaba. Me conformaba con pasar unas pocas horas cada noche contigo, me conformaba con verte y no poder besarte ni abrazarte, me conformaba a verte con otros y yo sabía que los celos me comían por dentro. Aun así, yo era feliz sabiendo que te tenía conmigo cada noche. 
Y así, los encuentros nocturnos empezaron a ser menores. Ya no era como antes. Algo entre tu y yo había cambiado. Lo sabíamos y pretendíamos negarlo. 
Pero, a pesar de todo eso, no tuve el valor para decirte nunca lo que pensaba, lo que sentía. Esas palabras se quedaron en mi boca para siempre.
Y de repente, desapareciste. Y contigo desapareció tu olor, tu risa, tus miradas, tu calor. Cada noche me abrazaba a mi mismo buscando el calor de tus brazos. Cada noche miraba el espejo recordando tus labios y los besos que me dejaban sin aliento. Ahora me costaba respirar pero no era por el mismo motivo. Mi piel no encontraba la tuya y sólo sentía frió y soledad.
Te fuiste, amiga. Y contigo se fue la primavera, los rayos del sol, el olor de las flores y el sentido de la palabra amor.
Si, me enamore como un loco. Me enamore de una forma en la que me dolía el corazón al tenerte cerca. Aun así, más me duele ahora. Porque ahora no duele un sólo corazón, duele cada uno de sus trozos que quedaron cuando tú te fuiste.
Te fuiste amiga, y contigo se fue el "te quiero" que nunca pude decirte, los abrazos que me quedaban por darte, y los besos que decían que eras mía.
Te fuiste, y contigo se fue mi corazón. Aún así, siempre estarás conmigo.
Siempre te querré

jueves, 7 de noviembre de 2013

Feliz cumpleaños, princesa. ♡

La entrada de hoy esta dedicada a una de las personas más importantes y necesarias que tengo en mi vida. Mi princesa, mi amiga, mi mitad, mi todo... mi AMANDA. 
Hoy es el día en que cumple diecinueve años, y tenía que hacerle una entrada para ella por que simplemente se lo merece, por como es, por como se ha portado conmigo, por hacerme reír cada día... Simplemente por ser ella.


Han pasado dos años desde que nos conocimos y empezamos con nuestras tardes de locuras. En estos dos años he conocido a una persona de verdad, que sabe como soy, lo que me gusta, como hacer reír... Sabes estar cuando la necesito, sin decirla nada y pase lo que pase y sea la hora que sea esta ahí, para ayudarme, sacarme una sonrisa o simplemente hacer locuras juntas, de esas que nadie entiende. 
Con una sola mirada sabemos comunicarnos, no hacen falta las palabras. Es ella. Somos nosotras.
Sabemos escucharnos la una a la otra, y eso es lo importante de una amistad. Por mucho que no hablemos todos los días, o no nos veamos todos los días, siempre que una esta mal, la otra está para ayudarle. 





¿Que estamos locas? SÍ, PERO LAS MEJORES PERSONAS LO ESTÁN.



Somos felices así, con nuestras tonterías diarias, semanales, mensuales... Porque somos una sola persona cuando nos juntamos. Sabemos hablar de cualquier cosa, no hay secretos entre nosotras y eso es lo que significa un verdadera y bonita amistad. Porque sé que al tendré siempre que lo necesite, porque ella es quien me hace sonreír en los malos momentos, porque si ella me llama y me dice que esta mal, salgo corriendo para ir a verle y arrancarle un sonrisa de oreja a oreja.
Porque hoy es su cumpleaños. Por esos diecinueve años, por esos dos años que llevamos juntas y los que nos quedan por pasar.
MUCHÍSIMAS FELICIDADES PRINCESA.
INFINITAMENTE INFINITO. TE QUIERO. 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

¿Eras tú o sólo un sueño?

Las cosas pueden salirnos bien o salir mal nosotros de todo esto. Lo fácil que es juntar los labios y lo difícil que es besar. Besar no es el contacto, sino la sensación. Puede mojarnos la lluvia pero no calar, ¿me entiendes? Así que deseábamos tiritar en los brazos del otro. Desmaquillarnos las ojeras y el miedo. Sentarnos a ver un atardecer y poder decir que siempre habíamos estado perdidos. Viviendo como arrastrados por el calendario. Barridos. Apenas nos quedaban fuerzas para gritar. Y empezábamos a no creer en el amor porque hacía tiempo que no lo sentíamos  Hacia tiempo que no rozábamos nuestro cuerpo con el de la otra persona, y supongo que es esa distancia la que dicen que nos hace olvidar. Pero siempre nos quedaba la esperanza: el fino hilo del que parecía colgar todo lo demás. Era un manera suicida de sobrevivir, pero no teníamos otra. Y luego llegó el otoño, y noviembre, y sus tardes en las que había tanta belleza que era imposible pensar que las cosas pudieran seguir yéndonos mal. Nos encontramos perdidos. Tú no tenías los ojos más bonitos pero yo sabía creer que si. Y pensamos que quizás podíamos salvarnos. Sólo necesitábamos eso. Salvarnos. No sé como puede haber tanto auxilio en un verbo. Pero el tiempo que habíamos pasado sólo nos había vuelto impredecibles, y cuando sonreías yo tenia que sujetarme a cualquier sitio para no perder el equilibrio que me quedaba. ¿Eras tú o solo un sueño?, ¿o era que cuando ya me cansé de esperar apareciste? Creo que nada de eso importa demasiado. Ya no me quedaba saliva con la que lamerme las heridas. Ni ganas de seguir escudándome en la indiferencia que muestro cuando hablo de amor. La salida de emergencia puede ser la entrada de tu vida. Ahora lo sé. Abre la puerta, cariño, traigo bombones y la esperanza que aún no me ha abandonado. La intención de que las cosas salgan bien. Los pies de plomo. La buena letra. En algún lugar escuché que la persona que nos salve será la misma que se ahogue con nosotros. Creo que se refieren a que la persona a la que amamos nos consume, y de alguna forma es bonito. Toma nota. No sé si es amor, pero eres la única persona a la que me gustaría darle la mano y que me cogiese el brazo.

Tocaremos fondo juntos. 

martes, 5 de noviembre de 2013

Te necesito, no sé si lo entiendes, corazón.

Que no te engañen los libros de filología, poesía eres tú cuando sonríes y pienso "Joder que suerte tengo". O cuando salimos de fiesta los viernes y te abrazo borracho y juraría que encuentro la paz enredando mis dedos en tu pelo. O cuando amanezco y estas a mi lado, y no necesito para desayunar más que ver como la luz filtrándose por la persiana te pinta de amanecer. Créeme  tu cuerpo es el mejor poema que ha escrito el mundo. No hay palabras para describirte mejor porque tú tienes tu propio vocabulario. Tienes tu propio idioma, juntando tu boca contra la mía, y rozando tu piel contra mi cuerpo, que sin saltar chispas, creo que podríamos incendiar todas las camas del universo. Qué puede serme imposible a tu lado, yo me creo capaz de cualquier locura, de sobornar a la luna para que brille 24 horas seguidas, y así alargar las noches de sexo durante todo un día. ¿Te lo imaginas? Encerrados en una habitación y abriéndonos las manos para agarrarnos con esa necesidad que nunca saciamos y que tampoco nos importa. E intentamos fusionar nuestras pieles, como si cualquier milímetro nos pareciese un continente. Un tortura.

Te necesito, no sé si lo entiendes, corazón. 

domingo, 3 de noviembre de 2013

Así es.

Cae la lluvia sobre los tejados. En mi ventana veo las gotas resbalar y pienso en ti.
¿Cómo se puede hacer tanto daño a alguien a quien quieres tanto? 
Sé que intente cuidar de ti, de amarte, de respetarte, de hacerte feliz... Y todo salio completamente distinto a lo que los dos esperábamos.
Amamos, hasta tal punto que nos dolía, y nos destrozamos el uno al otro. Sufrimos, hasta tal punto que no podíamos sentir nada más, sólo dolor, y caímos por un precipicio sin retorno. Lloramos, hasta tal punto que nos quedamos sin lagrimas y sollozos, y todo se volvió oscuro, negro. Olvidamos, hasta tal punto de no acordarnos ni de nuestro propio nombre, pero no volvimos a amar.

Porque el amor es traicionero. El amor es alegría, felicidad, compañía, sinceridad... Pero también es dolor, tristeza, lágrimas, soledad... Y oscuridad. Pero todo es de colores cuando estás enamorado, cuando eres correspondido, pero todo se vuelve negro cuando tu corazón deja de latir y se rompe en mil pedazos.
Porque el amor nos hace más fuertes, pero cuando se va, nos deja solo, frágiles y vulnerables.

miércoles, 30 de octubre de 2013

La fuerza más poderosa.

Es cierto, lo intentamos. Intentamos dar todo de nosotros. Intentamos vernos en cada amanecer. Intentamos controlarlo hasta el punto de no poder más con ello. Lo intentamos todos y cada uno de los días. ¿Y cómo acabó? Ella con el corazón roto, con la mirada vacía. Sus ojos ya no relucían de la manera que lo habían hecho antes. ¿Qué más da perder a alguien cuando no puedes hacer nada por salvarle? Es cierto, ella lo intento a cada momento que puedo hacer, incluso después siguió intentándolo, pero fue un dolor tan traicionero que no la dejo seguir adelante. Solo la quedaba la soledad de sus brazos, el frio de su cuerpo que dejé cuando me marché, el olor en nuestra almohada. Esa almohada que tantas noches había escuchado su llanto.

¿Qué te queda cuando todo se acaba? El silencio. Llamar a cuatro paredes tu hogar, porque eres incapaz de salir de él. Volver hacer lo mismo de siempre, sin mí. Ese fue su verdadero problema: quererme tanto.

Y así volví una noche, a sus sueños, a su inconsciencia, a su dulzura… Ahí los dos estaríamos a salvo, sin nada que nos hiciese daño, sin nada que la hiriera. Era la única forma de volver a estar con juntos.  Sin pensar en lo que pasaría cuando despertase…

¿Me seguiría queriendo? Por supuesto.


No hay fuerza más poderosa que EL AMOR. Nos salva, nos llena de vida, nos da la capacidad de soñar despiertos, nos hace mejores personas. Pero ¿Sabes que es lo más difícil? Sobrevivir decentemente cuando se marcha dando un portazo.

lunes, 28 de octubre de 2013

Mi amiga, mi guitarra.

No me gusta la gente que habla a espaldas de otras. No me gusta la gente que critica a los demás sin ni siquiera conocerles. No me gusta la gente que no intenta sonreír cuando esta mal. No me gusta la gente que se cree el ombligo del mundo...
Hay tantas cosas que no me gustan y sin embargo, convivo con ellas todos y cada uno de mis días.
 Pero hay una cosa que tengo muy clara, por muchas cosas que me afecten, siempre tengo esa ayuda para levantarme, la ayuda que me da la música, la ayuda que me da mi guitarra. Escuchar sus acordes me relaja, me eleva y me hace bailar. Los acordes de mi guitarra son los únicos que son capaces de hacerme olvidar el resto del mundo y sonreír, sonreír porque sí, porque me da la gana.
Puedo estar destrozada por dentro, rota en mil pedazos, que sé, que con sólo oír una sola nota de ella, los problemas desaparecen y, aun que mis pedazos no se unan en uno solo, hace que no me sienta tan rota.
Pasé lo que pasé, sé que siempre la tendré a mi lado para sacarme una sonrisa en los malos momentos. Pasé lo que pasé se qué estará ahí para desahogarme cuando las lagrimas surquen mi rostro.


Siempre la tendré a ella para hacerme volar al cielo con sus acordes.


sábado, 26 de octubre de 2013

Alguien me dijo....

Alguien me dijo una vez un... "A ESTA EDAD, O TE TRATAN COMO UNA REINA O NO MERECEN LA PENA".
Después de que hayan pasado los años, he pensado en ellas y me he dado cuenta de toda la razón que hay en ellas.
Ya se que no soy ni la reina ni la princesa de esos cuentos que me contaban de niña, que nunca llegaría un príncipe azul que me despertase con un beso de amor, o que viniese a buscarme a la torre más alta de un castillo, o me salvase de la malvada madrastra... Pero, a través de mi imaginación me he imaginado en cada una de esas situaciones, me he sentido una princesa de cuento, de esos que nos leían de pequeña, esperando a que en cualquier momento apareciese el príncipe azul.
Han pasado los años y muchos sapos han pasado por mi vida, le he besado, pero el príncipe azul nunca se encontraba detrás de ninguno de ellos. Seguí esperando. "La ilusión es lo último que se pierde" me repetía a mi misma...
Hasta que me cansé. Ya no espero a un príncipe azul que venga a rescatarme, ya no espero besar al sapo y que aparezca aquel príncipe con el que soñabas de pequeña. Ya no. Me he dado cuenta que besaras a mil sapos y no se transformaran en un apuesto caballero...
Pero eso no quiere decir que no encuentres a un príncipe
Un príncipe no es aquel que va a ir a salvarte de una torre, ni te va a despertar de un hechizo... El príncipe de tu vida será aquel que vaya a tu rescate en los malos momentos, que te despierte por las mañanas comiéndote a besos, que te trate como su princesa, como a una reina. Ese es el príncipe de tu vida.
Tendrás que besar a muchos sapos antes de que llegue. Pero cuando lo haga, no se irá jamas.


No busques un príncipe azul, solo alguien que te trate como una princesa.


jueves, 24 de octubre de 2013

Sueños...

Todos luchamos por algo en la vida. Aunque ni siquiera nos demos cuenta, vamos buscando aquello que nos gusta y hacemos lo que sea por conseguirlo. Unos luchan por amor, otros por sacarse unos estudios, otros por la verdad… Sin embargo, bajo mi punto de vista, la mayor lucha se produce cuando intentas alcanzar un sueño.
Lo ves todo negro, ves una pequeña luz al final del camino y sabes que es ahí donde tienes que llegar, pero lo ves tan lejos que te parece casi imposible. No dudes nunca de intentar conseguir tu sueño, ya sea cantar, aprender a tocar el instrumento que más te gusta, componer… Da lo mismo. Haz lo que sea con tal de conseguirlo
. Porque si tu felicidad depende de ese sueño, sé feliz. Aprende a luchar por lo que quieres y deseas, por lo que sueñas.
¿Mi sueño? Lo he tenido muy claro desde siempre. Desde que era pequeña sabía exactamente cuál era mi sueño, por lo que tenía que luchar con sudor y lágrimas si hiciese falta. Tenía muy claro lo que quería conseguir; no es cantar (aunque admito que es una de mis mayores pasiones), no es componer, no es un amor… Mi mayor sueño es ayudar a esas pequeñas criaturas a conseguir los suyos. Guiar a esos pequeños genios en su camino hace su sueño, hacia su mayor deseo. Sí, siempre he tenido muy claro que quería ser maestra. Quería moldear sueños, enseñarles las pequeñas cosas de la vida, hacer que se conviertan en médicos, cocineros, dentistas… O futbolistas, cantantes, actores… Que se conviertan en aquello que ellos sueñan, en aquello que ellos quieren llegar a conseguir.
Todo el mundo dice que es un trabajo fácil, dónde juegas con los niños. Pero no, es aprender a crear sueños, a ayudarles a conseguirlos, hacerles reír mientras aprenden. 
Donde los demás ven niños, yo veo a pequeños genios capaces de conseguir aquello con lo que sueñen. 
A pequeñas personas, que comienzan a soñar y a fantasear con su propia vida. Y tenemos que ayudarlos a soñar. Porque los sueños de un niño, son los más importantes.



martes, 2 de julio de 2013

Lo sabía.

Él ya sabía que ella era una chica con los labios besados, que era demasiado loca y divertida para él, que se podía derrumbar de un momento a otro pero que en menos de una décima de segundo le daba ese puto venazo de felicidad que le cambiaba el día. 
Sabía que ella no le tenía miedo a la vida porque había aprendido a reírse de ella. Que si lloraba es porque quería, no porque le hubiesen hecho daño. Sabía que tenía miedo a las alturas porque más de una vez había estado a tres metros sobre el cielo y había acabado por estrellarse contra él, sabía que sus sueños se había roto miles de veces y había dedicado sus noches frescas de verano a unir los pedazos. Que nada ni nadie consiguió nunca borrarle esa sonrisa jodidamente perfecta de la cara. Sabía que su mundo empezaba en las nubes y acababa en las estrellas.
Sabía que era todo lo contrario a él, que ella era como las locuras de los sábados noche y el como las frías tardes de domingo, que ella ni siquiera se preocupaba de su presente y él vivía planeando su futuro y recordando su pasado, él era el sur y ella hacia mucho que había perdido el norte. Y , aun que lo sabía, allí estaba él, mirándole como un idiota, enamorado de ella hasta las trancas.